Daniel Sebastián: Psicólogo, Terapeuta Existencial. Diplomado en Hipnosis Clínica.
1. Introducción
En el ámbito de la psicoterapia contemporánea existe un creciente interés por integrar modelos distintos con el fin de ofrecer intervenciones más completas y flexibles. Dos enfoques particularmente interesantes, aunque aparentemente divergentes, son la hipnosis clínica y la terapia existencial.
- Por un lado, la hipnosis ha sido tradicionalmente vista como una técnica para la regulación de síntomas, la gestión del dolor o la modificación de conductas.
- Por otro lado, la terapia existencial inspirada en filósofos como Kierkegaard, Heidegger, Sartre y en psicoterapeutas como Viktor Frankl, Rollo May o Irvin Yalom pone su acento en la búsqueda de sentido, la libertad, la responsabilidad y la confrontación con la finitud de la existencia.
A primera vista, puede parecer que la hipnosis con su énfasis en la sugestión y la terapia existencial con su enfoque en la autonomía y la autenticidad son difíciles de conciliar. No obstante, ciertas propuestas teóricas y trabajos clínicos apuntan a que una integración entre ambas puede enriquecer la práctica terapéutica de manera significativa. Este artículo aborda esa integración desde una perspectiva filosófica y clínica.
2. Fundamentos teóricos
2.1. La hipnosis clínica
La hipnosis se define comúnmente como un estado de atención focalizada, de concentración interna y receptividad aumentada a las sugestiones, combinado con una reducción de la atención a estímulos externos. En psicología clínica, no se trata de una pérdida total de control, sino más bien de un modo de consciencia alterado en el que el sujeto coopera con el terapeuta (King & Citrenbaum, 1994).
Mark E. King y Charles M. Citrenbaum, en su obra «Existential Hypnotherapy», proponen precisamente un marco existencial para entender la hipnosis clínica, argumentando que la hipnosis debe entenderse como diálogo entre terapeuta y paciente, no como un estado pasivo ni una manipulación unidireccional.
Desde el punto de vista neurocognitivo, algunos autores sostienen que la hipnosis puede modular procesos como la atención, la memoria y la percepción del dolor a través de la activación de redes cerebrales específicas (por ejemplo, reducción de la actividad en regiones asociadas al autocontrol consciente y aumento de la sugestibilidad).
Además, como señala la literatura hipnológica, la hipnosis clínica incluye técnicas como la del «fortalecimiento del yo» (ego-strengthening), desarrolladas por figuras como John Heywood Hartland, que buscan potenciar los recursos internos del paciente para afrontar la ansiedad o el sufrimiento psicológico.
2.2. La terapia existencial
La terapia existencial surge de una tradición filosófica fenomenológico-existencial. Se aborda la existencia humana no solo como un conjunto de síntomas a tratar, sino como un proyecto vital cargado de dilemas fundamentales: la muerte, la libertad, el aislamiento, el sentido (Yalom, 1980/2011).
Irvin D. Yalom, uno de los principales representantes contemporáneos de este enfoque, identifica cuatro preocupaciones últimas que configuran el núcleo de la experiencia existencial:
- Muerte: la consciencia de la finitud de la vida.
- Libertad: la responsabilidad de escoger y dar forma a nuestra existencia.
- Aislamiento existencial: la sensación de separación radical de los demás.
- Carencia de sentido: la necesidad de encontrar un propósito vital.
En la terapia existencial, el proceso terapéutico no consiste únicamente en reducir síntomas, sino en facilitar que el individuo confronte esos dilemas, reflexione sobre ellos y reestructure su forma de estar en el mundo.
3. Tensiones entre hipnosis y terapia existencial
Integrar la hipnosis con la terapia existencial no es trivial. Existen algunas tensiones conceptuales y prácticas que conviene reconocer para diseñar una integración respetuosa y ética.
3.1. Autonomía y sugestión
La terapia existencial valora profundamente la autonomía del individuo: se espera que el paciente tome consciencia de su libertad, asuma la responsabilidad de sus decisiones y construya su propio sentido. Este énfasis puede parecer incompatible con la idea de sugestión hipnótica, donde el terapeuta interviene proponiendo imágenes, metáforas o cambios guiados.
Sin embargo, desde la perspectiva de King y Citrenbaum (1994), la hipnosis no obliga ni suprime la voluntad: funciona como un diálogo colaborativo.
Además, las sugerencias hipnóticas pueden no ser directivas ni manipuladoras; pueden diseñarse para alinear con los valores, preocupaciones y proyectos existenciales del paciente. En otras palabras, el terapeuta existencial-hipnótico puede facilitar exploraciones de sentido, no imponer significados.
3.2. Autenticidad y técnicas
Uno de los pilares de la terapia existencial es la autenticidad: el encuentro terapéutico se entiende como un espacio genuino, sin máscaras metodológicas excesivas. Algunos críticos podrían argumentar que la hipnosis, con su estructura técnica, interferiría con ese flujo auténtico.
No obstante, la práctica existencial-hipnótica puede mantener su autenticidad si las técnicas hipnóticas se usan como herramientas de facilitación, no como sustitutos de la reflexión. El terapeuta no se convierte en un «operador de trance», sino en un compañero en la exploración de la existencia.
3.3. Alteración de consciencia vs. exploración reflexiva
La hipnosis implica un estado de consciencia alterado, mientras que la terapia existencial suele trabajar desde la reflexión consciente. ¿Puede un estado hipnótico «disminuir» la vivencia existencial o, por el contrario, enriquecerla?
Aquí radica una tensión interesante: aunque el trance hipnótico tiene componentes de disociación atencional, también puede permitir un acceso más profundo a las emociones, símbolos y significados existenciales. Es decir: el estado hipnótico no es una evasión, sino una vía para una exploración más rica y menos filtrada.
4. Convergencias entre hipnosis y terapia existencial
A pesar de las tensiones, existen posibilidades reales de integración que pueden ser muy potentes en la clínica.
4.1. Acceso a recursos internos
La terapia existencial parte de la idea de que las personas tienen recursos internos (creatividad, resiliencia, capacidad de reflexión) para afrontar sus dilemas existenciales. La hipnosis, especialmente mediante técnicas de fortalecimiento del ego, puede activar esos recursos, lo que permite al paciente movilizar su capacidad para hacer frente a la ansiedad existencial (como el temor a la muerte o a la soledad).
4.2. Transformación de antiguos significados
Muchas de las dificultades existenciales surgen de interpretaciones rígidas de la vida («mi vida no tiene sentido», «no tengo control», «si me quedo solo, no puedo»). Bajo hipnosis, es posible trabajar con metáforas, imágenes y sugestiones que permitan al paciente experimentar otros significados, reformular narrativas y reconstruir su relación con su existencia.
King y Citrenbaum (1994) sugieren utilizar metáforas existenciales: por ejemplo, imaginar un «viaje sin equipaje» para simbolizar la liberación de creencias limitantes.
4.3. Regulación emocional y ansiedad existencial
La confrontación existencial (la muerte, la libertad, el aislamiento) suele generar una ansiedad profunda. La hipnosis puede ser una herramienta para regular esa ansiedad: a través del trance, la respiración guiada, las sugestiones de calma y el reforzamiento del yo, es posible disminuir la activación emocional y luego trabajar desde un estado más centrado en la reflexión existencial.
4.4. Atención focalizada y presencia terapéutica
La terapia existencial valora mucho el «estar presente» con el paciente, en un diálogo auténtico. La hipnosis, por su parte, requiere que el terapeuta esté muy atento, adaptándose a las señales del paciente, usando metáforas y sugestiones con sensibilidad. Esa atención compartida fortalece el vínculo terapéutico y permite un encuentro profundo.
5. Aplicaciones clínicas de un enfoque integrado
Proponer un modelo terapéutico que combine hipnosis y terapia existencial no es solo una cuestión teórica, sino que puede tener aplicaciones muy concretas.
5.1. Duelo, pérdida y finitud
En procesos de duelo, el paciente se enfrenta a la finitud: la muerte de un ser querido dispara reflexiones existenciales profundas. La hipnosis puede facilitar la evocación de recuerdos, permitir una despedida simbólica o acompañar la aceptación. Al mismo tiempo, la terapia existencial ofrece un marco para explorar el significado de la pérdida, la responsabilidad personal y las nuevas formas de continuidad vital.
5.2. Crisis existenciales
Personas que atraviesan crisis vitales (por ejemplo, crisis de identidad, de sentido, de propósito) pueden beneficiarse de sesiones hipnóticas diseñadas para evocar imágenes simbólicas, valores, deseos profundos, combinadas con una reflexión existencial guiada por preguntas como: «¿Qué es realmente importante para mí?», «¿Qué quiero construir con mi vida?».
5.3. Ansiedad y miedo a la muerte
Muchos pacientes con ansiedad tienen un trasfondo existencial: miedo a la muerte, a la soledad, a la responsabilidad. La hipnosis puede reducir la activación fisiológica y emocional, y generar un estado más sereno para trabajar después con temas existenciales profundos, en un contexto terapéutico seguro.
5.4. Reestructuración de significado de síntomas
Los síntomas psicológicos (depresión, adicciones, fobias…) pueden tener un significado existencial profundo. El enfoque integrado permite que, bajo trance, el paciente explore qué significado tiene para él su síntoma (por ejemplo, «este miedo me protege de tener que decidir»), y luego reflexione sobre alternativas desde la filosofía existencial.
6. Evidencia e investigación
Para que un modelo terapéutico integrado sea sólido, es importante contar con respaldo teórico y empírico.
6.1. Obras fundamentales
- King, M. E., & Citrenbaum, C. M. (1994). Existential Hypnotherapy. Guilford Press. En este libro, los autores presentan un marco para combinar la filosofía existencial con la técnica hipnótica, discuten la gestión de la ansiedad, el uso de metáforas y el significado personal de los síntomas.
- Yalom, I. D. (1980). Psicoterapia existencial, Herder, 2ª ed., 2011. En esta obra, Yalom desarrolla sus cuatro preocupaciones últimas (muerte, libertad, aislamiento, carencia de sentido) y ofrece estrategias para abordarlas terapéuticamente.
6.2. Investigaciones neurocientíficas y psicológicas
- Fox, K. C. R., Kang, Y., Lifshitz, M., & Christoff, K. (2016) han explorado en su trabajo la flexibilidad cognitivo-emocional inducida por la meditación y la hipnosis. En su tesis, argumentan que ambas prácticas promueven una «desautomatización» del pensamiento, lo que se alinea con la búsqueda existencial de significado y libertad.
- En el área de la salud mental práctica, también se han documentado aplicaciones complementarias de la hipnosis en trastornos emocionales y en la regulación del estrés, lo que podría facilitar el trabajo existencial al reducir el malestar fisiológico y emocional previo.
7. Modelo clínico propuesto
A partir de esta integración teórica, se puede esbozar un modelo clínico integrador (hipnosis-existencial) con fases específicas:
- Evaluación inicial existencial
- Identificación de las preocupaciones existenciales: muerte, libertad, aislamiento, sentido.
- Diálogo filosófico con el paciente: qué significan estas dimensiones para él, cómo las experimenta.
- Inducción hipnótica para estabilización emocional
- Uso de técnicas de relajación, respiración, trance seguro.
- Sugestiones de calma y refuerzo del yo («tienes dentro de ti la capacidad para sostener estas reflexiones»).
- Exploración simbólica bajo trance
- Uso de metáforas existenciales: viaje, casas, caminos, bosques, encuentros.
- Preguntas sugeridas: «imagina tu vida como un viaje, ¿cómo sería?», «¿qué cargas llevas?», «¿qué te liberaría?».
- Reflexión existencial consciente postrance
- Conversación sobre las imágenes emergidas durante la hipnosis.
- Exploración de su significado: ¿qué te dice esto sobre tus valores, temores, libertad?
- Reestructuración y compromiso vital
- Construcción de proyectos con base en lo que se ha descubierto.
- Sugestiones poshipnóticas: reforzar compromiso con decisiones, nuevas metas, actitudes.
- Seguimiento y consolidación
- Repetición de sesiones de hipnosis para fortalecer recursos.
- Apoyo existencial continuo: reflexión sobre avances, obstáculos, nuevos dilemas.
8. Consideraciones éticas y prácticas
La integración de hipnosis y terapia existencial exige un abordaje cuidadoso:
- Competencia profesional: El terapeuta debe estar formado en hipnosis clínica y tener una comprensión profunda de la filosofía existencial. No basta con aplicar técnicas sin una fundamentación ética y teórica sólida.
- Consentimiento informado: Es esencial explicar al paciente qué es la hipnosis, cuáles son sus riesgos, qué tipo de experiencia puede tener y cómo se va a utilizar en el contexto existencial.
- Respeto a la autonomía: Las sugestiones deben estar alineadas con los valores y proyectos del paciente, evitando imponer significados.
- Seguimiento y evaluación: Evaluar no solo la reducción de síntomas, sino también el crecimiento existencial, los cambios en la sensación de sentido, responsabilidad y valores vitales.
9. Limitaciones y retos
Aunque prometedor, este enfoque tiene limitaciones:
- Poca investigación empírica específica que evalúe la eficacia de un modelo integrativo hipnosis-existencial comparado con otros enfoques.
- Riesgo de abuso de poder: la hipnosis implica influencia, por lo que debe acompañarse de una ética muy estricta.
- Dificultad para medir el crecimiento existencial con indicadores estandarizados, ya que muchos cambios son cualitativos y profundos.
- No todos los pacientes pueden ser susceptibles a la hipnosis o sentirse cómodos con estados de trance, lo que limita su aplicabilidad universal.
10. Conclusión
La combinación de hipnosis clínica y terapia existencial ofrece un enfoque terapéutico profundo, que puede movilizar tanto los recursos emocionales e imaginativos del paciente como su reflexión sobre los dilemas fundamentales de la vida. Aunque existen tensiones conceptuales (autonomía frente a sugestión, autenticidad frente a técnica), el trabajo de autores como King y Citrenbaum demuestra que dicha integración es posible y fructífera.
Este modelo integrador podría aplicarse en contextos como el duelo, crisis existenciales, ansiedad vital o la resignificación de síntomas psicológicos, siempre con un fuerte compromiso ético y profesional. Para impulsar su desarrollo, se necesita más investigación empírica y la formación de terapeutas capaces de moverse en ambos mundos: el de la técnica hipnótica y el de la filosofía existencial.
Referencias
Fox, K. C. R., Kang, Y., Lifshitz, M., & Christoff, K. (2016). Increasing cognitive-emotional flexibility with meditation and hypnosis: The cognitive neuroscience of de-automatization.
King, M. E., & Citrenbaum, C. M. (1994). Existential Hypnotherapy. Guilford Press.
Yalom, I. D. (1980). Existential Psychotherapy. Basic Books. (Edición en español: Psicoterapia existencial, Herder, 2ª ed., 2011).
Pérez Hidalgo, I. (2022). Hipnosis y Terapia Cognitivo-Conductual.
Hipnológica, 14, 35-46. Recuperado de https://www.hipnologica.org/wp-content/uploads/2023/01/Hipnosis-y-Terapia-Cognitivo-Conductual.pdf
Nardone, G. (s.f.). Hipnosis y terapias hipnóticas: una guía que desvela el verdadero poder de la hipnosis.